¡Cueste lo que cueste! Vamos a cambiar la historia de Jalisco. En realidad, no cuesta tanto.
No podemos resignarnos a vivir en un estado secuestrado por los partidos políticos y los grupos de poder que no quieren que nada cambie.
No nos vamos a detener hasta que la educación pública y los servicios de salud sean de calidad y para todos.
No vamos a descansar hasta que Jalisco sea un estado competitivo.
Cueste lo que cueste, vamos a abatir la marginación y la pobreza.
Cueste lo que cueste, vamos a recuperar la tranquilidad de nuestras familias y la esperanza de la gente.

