Tema: Seguridad
13 de Abril 2018
Propuesta:

2.- Con los delincuentes no se dialoga ni se pacta

La capacidad de la investigación criminal en Jalisco está en ruinas y en nuestras instituciones de seguridad encontramos impunidad y corrupción. Nosotros vamos a revertir esto.

Propuesta a detalle

El creciente predominio del narcotráfico y narcomenudeo y su caudal de delitos y violencia; la escalada en atrocidad y violencia; el infierno de los desaparecidos y el dolor de sus familias, sólo son concebibles frente al contubernio, el vacío institucional y la nula capacidad de disuasión por parte de las autoridades.

Ejecuciones y mutilaciones por deudas pírricas sólo son posibles cuando se tiene una expectativa de impunidad garantizada.

Es evidente que la capacidad de investigación criminal en Jalisco está en ruinas, y la penetración de los grupos criminales en las instituciones que deberían proteger a los jaliscienses y procurar justicia es palpable.

No hay duda de que los delitos de alto impacto sólo pueden ser combatidos reduciendo la impunidad, poniendo los servicios de inteligencia a disposición de los operativos focalizados que reduzcan la capacidad instalada de los grupos criminales para generar violencia, realizar sus operaciones ilícitas, para lavar el dinero, expandirse a nuevos nichos delictivos y para infiltrar ámbitos del estado.

El primer paso será limpiar la casa. Vamos a depurar nuestras instituciones, pero cerraremos filas para proteger a los buenos servidores públicos y brindarles los recursos humanos y materiales para su labor.

Vamos a reconstruir y depurar las áreas de inteligencia e investigación. Los criminales han ganado ante la indiferencia de autoridades y sociedad espacios en las instituciones. Debemos proteger y dar reconocimiento a los buenos elementos. Llegamos a tener una de las mejores áreas de investigación de homicidios del país. Además de tener menos de 400 homicidios al año, de cada tres homicidios se esclarecían y sancionaban dos. Ante nuestros ojos en ocho años se asesinó a tres ministerios públicos y dos directores de esta división. Por ello hoy debemos revertir una impunidad de más de 70% en homicidios, recuperar la capacidad de disuasión del Estado, defender y blindar nuestras instituciones y reconocer y proteger a nuestros buenos ministerios públicos y policías, se lo debemos al pueblo de Jalisco y a los comandantes Carlos Alberto Rayas Rodríguez y Jesús Quirarte Ruvalcaba, sacrificados en 2009 y 2011, respectivamente.

Desarrollaremos el Sistema de Información e Inteligencia para el Combate de la Delincuencia Organizada, integrando todos los sistemas de información, el C-5, análisis permanente de la base de datos de la Unidad de Tramitación Masiva de Causas y la Unidad de Investigación con Imputado Desconocido. Estas áreas nutrirán las unidades de investigación criminal y de cumplimiento de órdenes judiciales, y guiarán los operativos focalizados para destruir la capacidad de operación de los grupos criminales.

El crecimiento de las desapariciones es un desafío a la sociedad jalisciense y al Estado. Su complejidad demanda acciones integrales y contundentes. Se deben dedicar los esfuerzos tanto a prevenir el delito, otorgar medidas de protección a personas en riesgo y tener capacidad de reacción inmediata con todos los recursos del C-5 y la coordinación policial.

Será fundamental la atención a los familiares y ofendidos por este grave delito para que tengan en todo momento acceso a los expedientes del caso, así como tener especial cuidado en la manera de cómo se difunde la información para cuidar y respetar en todo momento la dignidad de las familias. También debemos actualizar y transparentar los registros, pues hay sub registro y manipulación de datos. Debe sistematizarse la información y realizar acciones de inteligencia en la prevención, desarticulación de grupos criminales e investigación criminal para sancionar este delito y disuadir su incidencia. Las áreas de investigación requieren además de grupos de élite para la protección de funcionarios y realización de operativos, ya que 80% de las desapariciones están relacionadas con organizaciones criminales, que deben ser confrontadas en sus actos de evasión y resistencia a las acciones de persecución.

El cinco por ciento de los delincuentes son los responsables de 60% de los delitos de alto impacto: una banda que en una noche roba cuatro o cinco vehículos (o treinta y ocho como hace 14 meses), o tiene simultáneamente secuestradas a dos o más personas. El que aumenten los internos en prisión sin que bajen los delitos de alto impacto demuestra que no se ha focalizado y acertado en ese segmento prioritario de la política criminal.

En la medida en que se den estos golpes focalizados los delincuentes más peligrosos estarán tras las rejas, la disuasión aumentará y podremos revertir esta ola de violencia y devolver la tranquilidad a las familias de Jalisco.