Tema: Cultura
29 de Mayo 2018
Propuesta:

5.- Patrimonio cultural

Nuestro patrimonio cultural, así como el patrimonio natural, es una fuente irreemplazable de vida e inspiración.

Propuesta a detalle

Patrimonio es el legado de nuestro pasado, lo que vivimos hoy y lo que heredamos a las futuras generaciones. Nuestro patrimonio cultural y natural son ambos fuentes irreemplazables de vida e inspiración.

El patrimonio cultural en su más amplio sentido es a la vez un producto y un proceso que suministra a las sociedades un caudal de recursos que se heredan del pasado, se viven en el presente y se transmiten a las futuras generaciones para su beneficio. Es una noción que abarca no tanto los bienes materiales como los inmateriales.

El patrimonio cultural es una construcción histórica que nos habla de nuestro devenir como nación y como estado, pero también de la manera en cómo nos vemos a nosotros mismos, de una identidad colectiva, autoestima y sentido de pertenencia la cual se proyecta hacia el futuro en cambio constante.

Al hablar de un futuro en cambio constante da pie a decir que la tradición algún día fue innovación y que no significa que deba estar estática, la tradición también puede ser vanguardia.

El presente eje va más allá de consolidar los esfuerzos legales e institucionales para su conservación, implica poner en valor los aspectos sociales y el desarrollo económico vinculado a este legado cultural.

Jalisco cuenta con uno de los legados más ricos y variados del país, es el estado con más declaratorias de sitios patrimonio mundial por la UNESCO y tiene innumerables manifestaciones de cultura traducidas en arquitectura, fiestas patronales, gastronomía, música, arte y cultura popular, tradiciones algunas emblemáticas internacionalmente y reconocidas como los iconos de la mexicanidad y que deben de llenarnos de orgullo a la vez de ser un motor generador de recursos a través del turismo cultural.

Es necesario abrir nuestra visión del patrimonio cultural hacia los beneficios no solo en términos culturales, sino sociales, educativos y económicos. Conciliarlo con el desarrollo económico siempre ha sido un reto comparable al que existe en la disyuntiva entre la conservación del medio ambiente y el avance del progreso. Es deseable, compatible y necesario alcanzar un pleno equilibrio entre la preservación del patrimonio con su aprovechamiento para diversos fines, especialmente si están asociados al desarrollo de emprendimientos culturales comunitarios y al desarrollo de industrias creativas. La activación del patrimonio cultural de las distintas regiones de Jalisco forzosamente repercutirá en sus comunidades.

En Jalisco gracias a un periodo de paz y prosperidad económica se generaron ricas y variadas manifestaciones culturales -especialmente constructivas- que hoy forman el gran legado arquitectónico del siglo XX de esta región. La Secretaría de Cultura Jalisco es la instancia normativa a quién compete su custodia y cuidado. Por lo cual, es imprescindible reforzar esta labor con más personal especializado en la dirección de patrimonio que aproveche las nuevas tecnologías para dictaminar los trámites con celeridad, dar a conocer el estado de las solicitudes en proceso, asesorar a los propietarios y gestores de los bienes de valor, actualizar el inventario y catálogo del patrimonio con información de fácil acceso vía internet, elaborar plataformas de información con posibilidad de señalar demoliciones ilegales por parte de la comunidad y sobretodo, generar políticas públicas para conocer la valía de este legado, difundirlo y promoverlo, incentivando una cultura cívica para que el desconocimiento de sus singularidades y oportunidades de adecuación y reciclaje, deje de ser una de las principales causas de destrucción. La responsabilidad es compartida entre autoridades, comunidades y usuarios.

De igual forma es necesario actualizar los documentos informativos sobre las riquezas, singularidades, valores de los bienes de interés público en cada una de las 12 regiones del estado de Jalisco, así como la creación de un manual para la intervención de las fincas patrimoniales con el objetivo de que los propietarios de éstas cuenten con información actualizada sobre las acciones que pueden o no pueden realizar sobre sus propiedades.

Debido a los recientes acontecimientos sísmicos en el país y las enormes pérdidas patrimoniales, nos sirve de llamada de atención para estar preparados en Jalisco. Por ello es importante hacer un registro de profesionales en materia de conservación, brindar formación básica en materia de restauración al gremio de profesionales, formar cuadros de especialistas y estar preparados con un protocolo de acción en caso de desastres naturales como sismos o huracanes que puedan afectar el patrimonio cultural del estado para tener una actuación rápida, asertiva y eficaz en caso de desastres.

Lamentablemente el patrimonio cultural no ha sido considerado como una prioridad en el marco político de estímulos fiscales y en los programas de desarrollo económico, y dado que los recursos públicos y privados destinados al rescate, conservación y difusión del mismo son insuficientes, proponemos la creación de un Fondo para la Conservación del Patrimonio Histórico y Cultural del Estado. Para ello se propone destinar al menos el uno por ciento de los recursos asignados para la obra pública de infraestructura que ejerza directamente el Gobierno del Estado en el Presupuesto de Egresos de cada año, para que sea aplicado únicamente a obras de conservación. Los primeros años irá directamente a propiedades públicas determinadas por un consejo de asesores especialistas, pero una vez cubiertas éstas, el recurso puede ser ejercido mediante concurso entre asociaciones civiles sin fines de lucro, comunidades en sitios de interés público.

De igual forma se propiciarán el desarrollo de incentivos que garanticen la protección del patrimonio cultural de Jalisco mediante acciones tales como la denominación de origen, el registro de los derechos de autor y las declaratorias de patrimonio cultural ante instancias nacionales e internacionales. Se buscará dar más incentivos a manera de reconocimientos y premios a nivel estatal para reconocer la labor de los propietarios que preservan los testimonios valiosos de los jaliscienses, los investigadores que lo documentan así como a los gestores que lo promueven.

Finalmente, pero sin restarles relevancia, debemos reconocer a los artesanos como importantes resguardantes de nuestro patrimonio, y que además dan vida y continuidad a la tradición gracias a su trabajo. Sus artesanías nos representan en méxico y en el mundo. Sin embargo, el OPD que actualmente los representa depende de la Secretaría de Economía, es una OPD descuidada que no le da la verdadera importancia que merece a quienes resguardan unas de nuestras más valiosas tradiciones. Nuestra propuesta es que dependa directamente de la entidad cultural y que mantenga relaciones transversales con turismo, educación y economía.

No podemos seguir permitiendo que por falta de oportunidades, los hijos de los artesanos, estén optando por caminos distintos y que nuestros oficios milenarios dejen de transmitirse de generación en generación. Resolver esta problemática implica una apuesta a la profesionalización del gremio, a facilitar que entren en cadenas de comercialización en donde sus creaciones sean pagadas a precios justos. Desde la entidad cultural, se debe promover y facilitar lo que ya está comenzando a hacer la iniciativa privada, que es, que grandes diseñadores se acerquen y enriquezcan el sector artesanal. Hay que construir a partir de la experiencia en los oficios que tienen los jaliscienses.

 

¿Por qué hacerlo?

  • El patrimonio cultural jalisciense define nuestra identidad y es nuestra responsabilidad mantenerlo vivo como herencia a futuras generaciones.

  • Jalisco es el estado con más declaratorias de sitios patrimonio mundial por la UNESCO en el país.

  • Es una herramienta de desarrollo económico por medio del turismo cultural y los emprendimientos culturales comunitarios.

  • El patrimonio cultural fomenta y ensalza el orgullo de ser jaliscienses.

  • Jalisco posee una destacada comunidad de artesanos y artistas reconocidos en todo el mundo.

 

¿Qué beneficios tendría en la comunidad?

  • Las próximas generaciones podrán valorar el conjunto de bienes que identifican a Jalisco.

  • Permite generar alternativas de crecimiento económico al invertir en la difusión de las tradiciones, fiestas, música, gastronomía y culturas populares como atractivos turísticos.

  • La conservación del patrimonio histórico y artístico hace que las ciudades sean más armónicas y disfrutables, propicia el encuentro de las personas y la apropiación del espacio público.

  • El cuidado del patrimonio se inserta en estrategias y tendencias del desarrollo urbano que buscan reducir la inequidad y desigualdad social.

  • Más apoyo a los artesanos y sus núcleos familiares por ser los portadores del patrimonio cultural de la entidad.

 

¿Cómo?

  • Las áreas responsables de la custodia y el cuidado del patrimonio serán reforzadas con personal capacitado y especializado.

  • Los especialistas del patrimonio y la ciudadanía serán provistas de tecnología que permitan hacer eficientes las tareas, procesos y servicios relacionados con el área.

  • Se editará un manual detallado que facilitará a municipios y particulares intervenciones adecuadas de fincas patrimoniales.

  • Crearemos el Fondo para la Conservación del Patrimonio Histórico y Cultural del Estado.

  • Se entregarán reconocimientos y estímulos a todos aquellos quienes preserven, investiguen, promuevan o documenten el patrimonio jalisciense.

  • Se ofrecerán programas de especialización y capacitación al gremio artesanal acorde a sus necesidades.

 

En conclusión

El patrimonio cultural nos da sentido a los jaliscienses al otorgarnos una identidad propia y característica, por lo tanto nos pertenece y es nuestra responsabilidad protegerlo para que las futuras generaciones lo disfruten y enriquezcan. No basta con limitarnos a su cuidado y mantenimiento, debemos ampliar la estrategia integrando a las áreas de turismo y desarrollo económico. De esta forma podremos provocar que un mayor número de perfiles de ciudadanos se involucren, desde los artesanos y emprendedores culturales, hasta los académicos y el sector empresarial. El objetivo es que el patrimonio sea más que un objeto memorable, una expresión endémica o un edificio cautivante; que sea sobre todo una acervo capaz de empoderarnos para construir comunidades pacíficas y amables.