Tema: Anticorrupción
1 de Mayo 2018
Propuesta:

2.- Fortalecimiento y consolidación del sistema estatal anticorrupción

Los expertos sobre las mejores prácticas para el control de la corrupción coinciden en que la efectividad de los órganos creados para combatir la corrupción depende de la independencia y autonomía en el desarrollo de sus funciones.

Propuesta a detalle

La autonomía del órgano externo se escapa o se concreta, no sólo en el proceso de elección de sus integrantes sino también en las facultades que se le otorgan y en los recursos asignados para cumplir con los objetivos que se le encomiendan.

Son muchas las expectativas que se tienen sobre el Sistema Estatal Anticorrupción recientemente puesto en marcha. Sin embargo es claro que no se le dotó  de los recursos necesarios para cumplir su función: además de su titular, se integra por tan solo cinco servidores públicos que son un Ministerio Público, un secretario, un actuario, un notificador y una secretaria.

Desde que inició sus funciones, en noviembre del año pasado, ya se le han remitido para su estudio, investigación y en su caso resolución, más de 700 carpetas de investigación  por denuncias recibidas entre 2017 y 2018. Pareciera que se creó al vapor para cumplir con las disposiciones del Sistema Nacional Anticorrupción. Quizá el objetivo de muchos funcionarios es que fracase, que no se tenga la capacidad para investigar eficazmente.

Vamos a terminar con esa simulación: el Sistema y la Fiscalía  Anticorrupción tendrán los recursos necesarios, la estructura necesaria y el personal adecuado para llevar a cabo con sus funciones. Nos proponemos una meta de, al menos, 10 Unidades de Investigación para la Fiscalía, en donde todas las regiones quedarían cubiertas en un periodo máximo de 18 meses.

Al mismo tiempo trabajaremos para que en la Auditoría Superior del Estado de Jalisco se cuente con la tecnología adecuada para los procesos de fiscalización, revisaremos la estructura institucional y haremos lo que esté de nuestra parte para dotarla con los recursos humanos y materiales necesarios para su adecuado funcionamiento.

El Sistema Estatal Anticorrupción (SEA) tiene avances indiscutibles en una mayor participación de la ciudadanía y ésta ha tenido un resultado relativamente satisfactorio en los procesos en los que se ha visto involucrado, de manera señalada en la designación de los titulares de la Auditoría Superior del Estado y la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción. Incluso, por disposición de ley, un ciudadano integrante de este Comité preside al órgano de todo el sistema.

Sin embargo, nosotros sostenemos que esto es aún insuficiente. Al Comité de Participación Social se le asigna la función de coadyuvar al cumplimiento de los objetivos del sistema y sus atribuciones se limitan a opinar, presentar propuestas y solicitar la emisión de recomendaciones al órgano coordinador del sistema, el que decidirá la pertinencia de sus iniciativas. Ciertamente, como ya lo señalamos, un ciudadano preside el órgano coordinador, pero es sólo uno de un total de seis integrantes.

El siguiente paso deberá estar orientado a apuntalar la presencia y potenciar la incidencia de los ciudadanos dentro del sistema. En este sentido, impulsaremos la más amplia discusión en torno a las funciones de contrapeso que actualmente se le atribuyen al Comité de Participación Social y, eventualmente, dotarlo de capacidad para supervisar, vigilar y, en su caso, sancionar a los órganos del sistema que incumplan con su responsabilidad.

Nuestro objetivo será, en un primer momento, fortalecer el Sistema Estatal Anticorrupción con la participación de los ciudadanos, para poder avanzar de manera paralela en la integración e implementación del modelo a través de los sistemas anticorrupción  municipales establecidos en la ley. La presencia institucional del sistema debe de llegar, de manera efectiva, a todas las regiones de Jalisco.