Tema: Anticorrupción
1 de Mayo 2018
Propuesta:

1.- Cultura de la legalidad

La pobre cultura de la legalidad que predomina en nuestra sociedad forma un caldo de cultivo para la corrupción.

Propuesta a detalle

Existe, y con justa razón, la percepción de que no hay consecuencias ni sanciones efectivas para las autoridades ni para los ciudadanos que cometen actos de corrupción, es decir, que impera un estado de impunidad.

Sólo en la medida en que la autoridad actúe conforme a las atribuciones conferidas por la ley, y el ciudadano ejerza sus derechos y cumpla con las obligaciones dispuestas, viviremos en un verdadero régimen de Estado de Derecho.

El primer compromiso es muy claro: presentaremos una iniciativa de reforma constitucional a nivel local para fortalecer el sistema de sanciones, particularmente tratándose de los altos funcionarios que comentan actos de corrupción y que estos incidan de forma directa en la vigencia de los Derechos Humanos y el orden constitucional.

En esta iniciativa se reconfigurará el juicio político para que las resoluciones emanadas no sólo conlleven la separación del cargo o la inhabilitación del funcionario en cuestión sino la reparación del daño en ocasionado.

Tratándose de actos de corrupción que incidan de forma directa en el orden constitucional, la inhabilitación debe ser permanente y evitar que la autoridad enjuiciada pueda ocupar un cargo público a futuro.

El segundo compromiso tiene que ver con inculcar valores y principios cívicos a través del sistema educativo. Como se menciona en la propuesta de educación, estableceremos un nuevo modelo cívico en todos los niveles de educación básica. Este modelo consistirá en explicar de forma didáctica y pedagógica los alcances, contenidos e importancia de reconocer y proteger los derechos humanos, cumplir con las obligaciones civiles, así como el hecho de hacer ciudadanía a través de los valores y principios cívicos y la cultura de la paz. Se capacitará a los maestros del estado para desarrollar en ellos las habilidades y competencias necesarias en la implementación de dicho modelo.

El tercer compromiso es restablecer la confianza entre ciudadanos y gobernantes. El fenómeno de la corrupción sin duda es determinante en la generación de la desconfianza ciudadana. Para este propósito aplicaremos cuatro estratégias:

  1. Instrumentos de supervisión interna eficientes para todos los funcionarios del Gobierno del Estado.

  2. Protocolos de buenas prácticas y conducta con perspectiva ética para los servidores públicos.

  3. Implementación de mecanismos de gobierno abierto para la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones.

  4. Eje transversal que presentamos hace dos semanas en la propuesta de Participación Ciudadana, diálogo colaborativo permanente con los sectores sociales, empresariales, organismos de la sociedad civil, universidades y con todo aquel ciudadano interesado en los asuntos públicos del estado.